Para Meditar...

Nadie puede hacer que amanezca... pero sí puede estar despierto para poder admirar un amanecer.

Presentación de los Ejercicios


Muchos dedican habitualmente tiempo y energía (además de dinero en ropa, profesores, entrenadores, clubes, gimnasios, etc) a los deportes y la gimnasia, porque comprueban los efectos benéficos de hacer ejercicio: se liberan endorfinas que los hace sentir bien y el cuerpo todo se mantiene más saludable. Hay una evidencia objetiva incuestionable en esto.

Sucede lo mismo con el alma: necesita nutrirse y hacer ejercicios para estar sana. Pero ¿nutrirse de qué?¿qué ejercicios elegir ante tanta oferta de espiritualidad en la actualidad? Y ¿con qué entrenador o maestro?
 

 

Ejercicios Espirituales Ignacianos

Hace casi 500 años, Ignacio de Loyola propuso sus ejercicios para el alma: "...porque así como el pasear, caminar y correr son ejercicios corporales, de la misma manera todo modo de preparar y disponer el alma para quitar de sí todas las afecciones desordenadas y, después de quitadas, buscar y hallar la voluntad divina en la disposición de su vida para la salud del alma, se llaman Ejercicios Espirituales" [Anotación 1].

 

Al fundar la Compañía de Jesús ("jesuitas"), Ignacio tenía un solo propósito: ayudar a las almas. Re-ligarlas a Dios (eso es "religión"), para hallar Su voluntad en cada decisión de nuestras vidas.

Para esto desarrolló este proceso, de contemplación, meditación y discernimiento, varios siglos antes de que Freud descubriera el inconsciente o que los gurúes orientales llegaran a Occidente para enseñar sus técnicas. Los llamó "Ejercicios Espirituales" y tienen una particularidad: en estos ejercicios el único Maestro es Jesús, nuestro Señor.

El único objetivo es acercar el alma a Dios, "poner en inmediato contacto a la creatura con el Creador".

Está claro que no se buscan ni la prosperidad, ni la autorrealización, ni controlar la mente con la respiración. Y como es Su Espíritu el que obra en las almas, no son necesarios guías, gurúes o maestros espirituales, sino en todo caso un "acompañante", que muchas veces es un amigo que ya ha aprendido a discernir entre todo lo bueno que se le presenta, y las distintas formas de percibir cuál es la Voluntad de Dios en su vida.

Más detalles de los EEI

Ejercicios Espirituales en la Vida Cotidiana


Ejercicios Prácticos del Amor (EPA)
Son un complemento ideal para la "reforma de vida" a la que nos lleva el discernimiento de la voluntad de Dios en nuestras vidas, hecho en el proceso de los Ejercicios Espirituales que mencionábamos antes.

Los EPA apuntan a desarrollar el cómo hacer dicha reforma, en orden a aprender a vivir en el amor incondicional al que Jesús nos invita, con el "Amense unos a otros como Yo los amé", tanto en las relaciones personales cotidianas, como en especial, en la pareja.

 

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